Los niños son espontáneos, inquietos, curiosos, imaginativos, entre muchas otras características más y todo esto los hace llegar con mayor facilidad a la creatividad.
A corta edad el ser humano todavía no sabe lo que significan los límites ni los imposibles y es todo ello lo que hace que los pequeños de la casa sean insistentes y se nieguen rotundamente a un NO como respuesta.

Me parece que toda esta actividad en ellos, muchas veces, es visto como algo malo o equivocado, incluso algo que se tiene que sansionar. Los adultos llegamos a pensar que si lo que hacen o dicen no esta dentro de los rasgos de la sociedad entonces no esta bien. Y es ahí donde podríamos estar obstaculizando su parte creativa.
HAY CUESTIONES MUY CLARAS SOBRE LO QUE MENCIONO, POR EJEMPLO:
Si el niño expresa sus fantasias, exagera o habla sobre algo que no podemos acomodar en la realidad la solución de los padres es decir "eso no es verdad", "eso es mentira", "no inventes"

Si el niño se pone a jugar con el jabón del baño y con el agua los padres suelen desaprobar la acción por el desorden que ésta crea.
Si a la hora de comer se pone a jugar con los cubiertos como si tuviera su propia bateria lo que produce es enojo.

Todas las acciones que ellos tienen estimulan su creatividad, su imaginación y su originalidad, por lo tanto los padres no deberían de limitarlos a tan corta edad ya que es ahí, en esa etapa, cuando se desarrollan con mayor facilidad y absorben las cosas mejor, son como esponjitas que tenemos que alimentar y dejar que se alimenten.